El cuento de la princesa Kaguya: El maravilloso legado de Isao Takahata

Un recuerdo de Zukato

Imágen obtenida de Studio Ghibli.

Recuerdo mucho que a inicios del año 2020 revisaba la lista de películas de Studio Ghibli en Netflix con la intención de disfrutar una tarde apacible. Esa tarde me encontraba junto con mi abuela, quien hacía mucho tiempo me había confesado que no le gustaban los dibujos animados; por lo que encontré en esa peculiar coincidencia el reto de encontrar una película animada que atrape su atención y de paso le haga cambiar de opinión.

Dentro de todos los títulos a escoger había uno que llamaba gratamente mi atención. Se trataba de una adaptación animada de un libro que alguna vez había leído y que llevaba por título, “El cortador de bambú”. Pensé que la historia podría gustarle a mi abuela, por lo que le comenté brevemente que veríamos una película que había encontrado por casualidad. Queridos lectores, no creo que pueda olvidar esa tarde debido a que no solo disfruté la forma en que narraron la historia, sino también porque vi en el rostro de mi abuela ese despertar de la curiosidad y grata atención con la que veía esta gran película.

La puesta en escena

La historia sobre la que escribiré a continuación es considerada como la primera leyenda dentro del folclore japonés. Es tan antigua y tantas veces mencionada a través de la historia que no ha sido posible aún establecer una fecha exacta sobre su origen. Por ello, esta vez presentaré la adaptación escrita y dirigida por Isao Takahata; uno de los grandes fundadores de la casa de animación japonesa Studio Ghibli, quién tristemente nos dejó un 5 de abril del 2018.

Esta historia pertenece a un tiempo lejano, donde existían emperadores y costumbres aristocráticas muy propias del Japón feudal. En aquellos días una pareja de ancianos subsistía gracias al oficio de cortar y vender bambú. Ambos ancianos vivían una vida apacible, pero al mismo tiempo carente de lujos. Cierto día Miyatsuko se encontraba cortando bambú como de costumbre, cuando de repente, observo una luz que resplandecía desde lo más profundo del bosque. Lo que encontró en el interior de uno de los árboles de bambú no tenía explicación; se trataba de un bebé del tamaño de la palma de su mano. Miyatsuko guardó con mucho cuidado lo que consideró un regalo de los dioses, ya que no había podido tener niños junto a su esposa. A partir de entonces él consideraría al bebé como una princesa que llenaría de alegría su hogar.

La bebé, que apenas al nacer era del tamaño de una manzana, crecía de manera acelerada ante la sorpresa de sus padres adoptivos y los vecinos de la aldea. Ni bien la bebé aprendió a caminar, sus pasos la guiaron hacia la aventura junto con sus amigos. Fue así como “brote de bambú”, como había sido apodada por sus amigos, empezó a explorar y descubrir que la felicidad radicaba en la libertad y su vínculo con la naturaleza. Sin embargo, cierto día Miyatsuko recibió otro regalo del cielo; pues de un brote de bambú se desprendieron piedras preciosas y pepitas de oro, a lo que el anciano interpretó este obsequio como una orden divina para que la niña obtenga los lujos y la vida de una verdadera princesa.

A partir de ese momento la vida de “brote de bambú” cambiaría, ya que obligada por sus ancianos padres adoptivos, ahora recibiría instrucción para formar parte de la nobleza y así poder convertirse en una verdadera princesa. Sin embargo, la princesa, quien más adelante sería bautizada como Kaguya, intentaría escapar en más de una ocasión para recobrar la felicidad que le había sido arrebatada. Esta felicidad que tanto buscaba la princesa terminaría por develarnos lo importante que significaba para ella el sentirse libre. 

Recomiendo de sobre manera esta película, no solo por tratarse de la adaptación de una leyenda del folclore japonés, sino por tratarse de una obra cuya historia te mantendrá enganchado de principio a fin. Estoy seguro de que las melodías y canciones originales que se escribieron para este filme te dejarán con ganas de escucharlas por muchas horas como me pasó a mí, que incluso de vez en cuando paso por YouTube para ver la escena final de la película. No te conté todas las escenas de esta adaptación con el propósito de que tú vivas la experiencia y la veas. Actualmente esta película está dentro del catálogo de Netflix; por lo que te aconsejo aprovechar esta oportunidad.

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